28 mar 2016

Vomito y verborrea a al injusto goce del acoso.

Sé que he exagerado en el título de éste escrito, pero más que una exageración me siento indignada de la poca existencia de la gente sin moral.
(Puede que sea un poco ridículo la manera en que me trate de expresar, ya que siempre soy tachada como la libidinosa o como una persona que no mide sus límites en cuando a gusto hacia las personas, sí, en general.)
Pero... Hay de límites a estupideces.
Aún recuerdo su asquerosa cara mirándote, ...
Puedo ver la expresión de lujuria y esa sensación de que te estaba viendo en su imaginación en un contexto muy sexual. ¿Tu trasero? ¡¡Por dios!! 
Tal vez, ... Sólo tal vez. Desde algún pensamiento protector intenté, "cuidar" lo que siento que es mío.
Y sí, también ya sé que he parafraseado que te amo en libertad. Que me viene valiendo verga las personas que pasen por ti. Así tan crudo mi pensamiento.
Y al ocurrir ese evento. Simplemente me dejó desarmada.
Es decir, yo estaba en mi pedo hablando y sintiendo la tranquilidad de amarte libremente cuando ese estúpido... Naco de mierda. Te miró.

Una serie de flash backs volvieron a mi de eventos preparatorianos, donde mis "amigos" me decían que si colgaba una cadena en mi pantalón me sería más fácil golpear a quien me quiera hacer algún daño.
Descripción imaginativa de golpes(?) :
Un cadenazo en el pecho con la parte principal de la cadena. Un puñetazo en la cara, empujarlo con ambos brazos y patearlo. Y del fúrico evento escupirle, hacerle sentir su acto acosador.

Sé que es un impulso, y por una parte me siento avergonzada de la capacidad bestial de mis celos impulsivos.
Y eso me hace sentir mierda, me siento asquerosa, me siento... mal.

Sé que has dicho que no lo vuelva a hacer, pero sería imposible no reaccionar así o si quiera no hacerlo por que de verdad te estoy amando de una manera muy trágica, por que se que es bastante.
Y no me lo puedo creer.

No quiero enloquecer...

16 mar 2016

ORGASMO

Embellece la calidez que estructuras con tu sola presencia.
Extingue la lucidez de mis placeres carnales dirigidos al desdén que ofreces al respirar.
Respiro tus orgasmos psíquicos que transpiras con pequeños momentos cortados, captados.
Permíteme ser el origen de tus contracciones personales, desahogando los fragmentos de tus tiernos fluidos, desahogando mi dignidad ante ti, ante éste mundo tan abarrocado de etiquetas.
Si es así...
Etiquétame, pero hazlo tú.
Quema mis sentidos ardientes por apoderarte; acompleja mis ganas que te pertenecen.
Ardo de tus ganas, ardo de ti.
Arde conmigo.
El calor visual de tus alaridos corporales sugieren la gobernanza de mis sentidos, de mis estímulos.
Facilita la libertad de saberte mío, se sabernos nuestros.
Patenta mis letras
Patentate mío
Paténtame tus perversiones soñadas
Súmame tus placeres y desaprueba las conservaciones que mis hormonas infantiles siguen planteando.
Rompe las secuelas lastímeras que surgen claramente con la calidez sexual que desgarra mis "primeros pasos"
Hormoniza el intervalo físico existente entre mis hombros y tu pecho
Canturreame las intensiones sensibles que tus venas queman cada madrugada, que tus labios queman cada mañana.
Desploma sobre mi esencia la humedad que sucumbe dentro de tus patologias, dentro de tus piernas.
Permite que tus deseos jueguen con mis demonios, con mis infiernos.
Endulza la trinidad de los sacrilegios anteriormente blasfemados y permite que desplome tu fallida inocencia sobre mi prolifero carácter.
Me desvisto en tus plegarias corrompidas por mis delirantes represiones, que surcan en aprensiones adheridas a nuestras fantasías desvariadas, provocando con nosotros un...
orgasmo.