Deliberadamente, no creo en la idea de que escribo perfectamente.
Pero en tantos insigth's, reconocimientos de mi persona mentales.
Sé que estoy en el camino correcto, fuera de la norma, en mí está correcto.
Sé que puedo expresarme con claridad si se me pide, aún si tardo en describir un beso durante días,
expresar mínimos detalles y darle su grandeza de lo que provocan.
Hoy no es tanto para escribir con dolo, o para idealizar a una persona,
supongo que es un debraye o una negación de mis ideas delirantes
que estoy provocando una separación sentimental-racional. Identificar donde hay mayor demanda y así.
Saber qué expresar, qué ocultar.
Sin embargo, con dolo.
Me jode la idealización, el como erróneamente mi insomnio a las 3 am es leer nuestra conversación romántica. (Así es, muy a veces. No puedo quitármela de la cabeza) ¿Fui, fuimos vulnerables? o sólo es una de mis vestimentas hipócritas del abandono. Sí ya sé, para mí es mucho tiempo que estoy aprendiendo a valorarme y no ser tan pegostiosa. Tan odiosa. Y al escucharlo, se escucha como "Ayer".
Darle tiempo al tiempo. "Haber/a ver qué sucede" No puedo, si es que porque empecé tan deprisa diciéndole todo lo que me causa. En el jodido "AÚN" me gusta...
Y es así, de todas mis ideas delirantes, paranoicas, y depresivas. Muy aveces le siento lejos...
Y me confunde por una sola estúpida conversación, un beso. La pregunta es ¿Por qué tan lejana y cercana?
Eres la expresión de mi twitter...
10 feb 2015
Carta 56
Sé que podría seguir escribiéndote el resto de mi vida...
Sé que siempre encontraría algo para decirte...
Algo para contarte...
Algo para compartir contigo...
Sé que si volviera a escribir sobre algunas cosas que te dije, escribiría todo lo contrario...
Sé que sigo creciendo y que podría seguir participándote de mi crecimiento.
Y quizá lo haga.
Pero hoy...
Hoy tengo ganas de despedirme de ti.
De esta tú.
Completamente.
Y, como de costumbre...
Siento que mis despedidas son definitivas.
Que mis despedidas son siempre para siempre.
¡Vivan las redundancias!
Sé que siempre encontraría algo para decirte...
Algo para contarte...
Algo para compartir contigo...
Sé que si volviera a escribir sobre algunas cosas que te dije, escribiría todo lo contrario...
Sé que sigo creciendo y que podría seguir participándote de mi crecimiento.
Y quizá lo haga.
Pero hoy...
Hoy tengo ganas de despedirme de ti.
De esta tú.
Completamente.
Y, como de costumbre...
Siento que mis despedidas son definitivas.
Que mis despedidas son siempre para siempre.
¡Vivan las redundancias!
Gracias y adiós...
Carta 40
M duele tu rabia.
Me duele tu tristeza.
Me duele tu enojo.
Pero lo que más me duele es tu silencio...
Sentir que te escondes de mí.
Que estás detrás de tus "no sé"
Que, como el tango:
¡Que aquí estoy!
Me duele tu tristeza.
Me duele tu enojo.
Pero lo que más me duele es tu silencio...
Sentir que te escondes de mí.
Que estás detrás de tus "no sé"
Que, como el tango:
te busco y ya no estás.
¿Necesitas una excusa para separarte de mí?
Puedo subir la montaña más alta
con tu ayuda.
Sin ti, me cansa hasta jugar al escondite,
me cansa saltar obstáculos,
me cansa pelearme con tu orgullo,
me cansa golpear la puerta
que ambas queremos que se abra
y que tú mantienes cerrada.
No creo en tu confusión sino en tus frenos.
No creo en tu "tiempo" sino en tu orgullo.
No creo en tu odio sino en tu frustración.
No creo en tu conducta sino en tu sentir.
Me siento como el ciego
del poema de Rafael de León
"Que agita su pañuelo llorando
sin darse cuenta que el tren
hace rato ya que ha partido..."
¡VEN! ¡ABRE!
¡PELEA!
¡Que aquí estoy!
A mi Godot.
Me encantaría plantearte todo lo que me ha sucedido por la mente, pero tengo miedo de que no puedas entenderlo.
En ocasiones éste tipo de cosas suelen ser pasajeras, espero que lo sean.
Me has encantado/gustado desde que pise la escuela (o como lo quieras ver).
Éstas palabras no son para persuadirle, sino para liberar de mi tanta ansiedad que desde hace tiempo llevo arrastrando.
Éste humano se ha tomado el atrevimiento de cuestionarse si es que existe la posibilidad de que usted quisiera aceptar una cita.
Se con vehemencia que el "NO" siempre ha estado, pero quizá en éstos momentos pudiese entenderme que estoy ansioso del intento de expresarle, que le gustaría tomar un café con usted.
Es completamente válido decir cortésmente un: "No gracias, no estoy interesado" y yo, ayudado del pensamiento, entenderé perfectamente las circunstancias y me apoyaré de la consciencia para ver con mayor claridad que quizá sólo fue un gusto que me causaba ansiedad.
O podrías tener la curiosidad de decir: "¿Porqué no?" y animarte a dar un paso del que quizá no te arrepentirás.
He de confesar que de mi pesar, heredero del tiempo, no es más que una representación de las heridas de mi pasado, rastros que todos hemos padecido a éstas alturas.
Sin fastidiarte con el estupor de mi vida quisiera indicarte que sea cual sea tu respuesta, yo la respetaré sin cuestionar. No me gustaría quedarme en el limbo, en la expectativa de que yo pudiese formar parte de un pensamiento tuyo.
Esperándo que las letras y el papel roben mi ansiedad, me despido diciéndote que la vida es demasiado tajante para querer burlar un sentimiento.
No te conozco; es raro lo que la idealización de una persona puede lograr sobre ti, por que tiendo a
extrañarte...
Suelo sinceramente al parafrasearle.
Éste humano/ser que le recuerda sin razón...
(o como lo quisieses ver)
- Anónimo.
9 feb 2015
¡Creando!
Al ver sus ojos me daba el recuerdo de un atardecer, los árboles en otoño, las hojas cayendo ofreciendo un ritmo al viento, ver sus ojos me otorgaba sentir el fuego del sol al crepúsculo del reloj de mi corazón...
-Jess Vázquez
Dibujo: Kim Velasco
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