Donde todo puede tener un destino más no un lugar.
4 abr 2015
Las prendas del placer.
Gemidos yacían en el recuerdo de orgasmos escondidos
en su habitación.
Sueños mojados, gritos callados.
Ojos cerrados, pezones excitados,
y más abajo orgulloso placer
mojado por aquellos que nadie podía ver.
Sólo el momento
sexual.
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